Chi sono

foto paolo per editrade

PAOLO CAPPELLINI

SERIO

Se licencia en Química en 1992 en Bolonia y consigue primero una beca de estudios en Química Agraria y después el doctorado en Biología y Fisiología Celular.

En 1998 obtiene el  Doctorado, pero decide no emprender la carrera universitaria y entra a trabajar en Carpigiani.

De 1998 a 2004 se ocupa de la formación, solución de problemas y ferias para la sede central de Bolonia.

De 2004 hasta 2008 juega doble papel como Instructor de la Universidad del Helado y Responsable de Marketing para la filial de Carpigiani en Japón.

En 2009 regresa a Italia y de 2009 a 2012 trabaja como agente en IRINOX, y continúa haciendo cursos y asesoramientos. Desde 2010 es docente en CASTAlimenti.

 

SEMISERIO (lo mismo que has leído arriba, pero aquí como me gusta contarlo a mí)

 

¡Hola a todos! En 1992 me licencié en Químicas porque la química me gusta mucho.

Siempre he sido un empollón y con la química aún me gustaba más estudiar, tanto es así que después de la graduación comencé un doctorado. En Italia un doctorado no es “muy conocido” pero es esencial si se quiere emprender una carrera universitaria. Se trata de hacer investigación científica y estudiar (y mucho) en la universidad durante 3-4 años recibiendo una miseria como paga (prácticamente una bendición para un masoquista). Honestamente ser profesor universitario era mi sueño, pero los años de inseguridad que me esperaban por delante me hizo desistir.

Encontré una alternativa a limpiar los parabrisas de los coches en los semáforos (confieso que una vez empecé también a contar cuanto ganaban los que limpiaban los parabrisas, aunque no me interesaba tanto “la ganancia”, sino que me divertía haciendo el cálculo estadístico basado en el tiempo que duraba el semáforo en rojo, ya te había dicho que soy un empollón, ¿no?

Te diré, que después de haber descartado la profesión de limpia-parabrisas, me tropecé con Carpigiani que en 1997 buscaba un licenciado en química o biología con conocimientos de inglés y disponibilidad para viajar.

Yo era licenciado en Química, tenía un doctorado en Biología, me gustaba hablar inglés y viajar había sido siempre uno de mis sueños. Diríamos que encontré el puesto adecuado en el momento adecuado.

Lo curioso es que yo de helados no entendía ni jota, por 2 simples razones:

  • Cuando iba a la heladería, tomaba granizados
  • Nunca había tenido un interés especial por el mundo del dulce.

Me dijeron que no me preocupase, que aprendería a conocerlo. De hecho después de los primeros meses de trabajo comencé a encontrarme en mi salsa. Siempre he sido un entusiasta y el trabajo empezaba a gustarme hasta el punto de que hacía deberes en casa (el empollón de siempre). Estaba involucrado en mi nueva pasión y también mi chica: paseábamos en una Gilera RV 125 recorriendo gran parte de las heladerías de Bolonia. Siguieron algunas semanas de atracones de helados, ayudado por el aire tibio de junio. Mi cintura era el claro testimonio de que hacía mis tareas todos los días. Después de 2 semanas de heladerías mi dulce mitad, comprensiblemente, no podía con más helados.

Después de 7 años de Carpigiani y un par de vueltas al mundo me propusieron trasladarme a Japón. Ciertas decisiones no se toman al instante, necesitan se reflexionadas y valorados los pros y contras antes de lanzarse a una aventura en la otra parte del mundo. De hecho, lo pensé bien… 3-4 milisengundos antes de aceptar. El cerebro era el que reflexionaba y valoraba mientras el corazón ya había preparado la maleta y reservado el billete para Tokio.

De 2004 a 2008 hice docenas de cursos de helados y otras tantas ferias en la tierra del Sol Naciente. Por no hablar de los helados extraños que me solicitaban, desde patata hasta setas. No se pueden contar las veces que me han pedido si era posible hacer un helado con pescado crudo, pregunta de la me escapaba diciendo que se trataba de un helado gastronómico muy diferente al helado de cono.

Mientras tanto también comencé a escribir para la revista Punto IT. Escribía de los hábitos culinarios japoneses, del helado al sake y de cómo se hace el tofu. Tenía completa carta blanca: decidía el tema, me imaginaba la foto, compraba los ingredientes, hacía el helado y después disparaba la foto antes de ponerme a escribir. Era realmente excitante crear de cero un artículo y poder verlo después impreso en una revista.

En 2009 comencé a colaborar con IRINOX como agente para Romaña (región de la Italia central). De docente a vendedor, alguno me dijo que no era adecuado para ese trabajo y debo reconocer que me producía una cierta fatiga. Durante 3 años visité casi todas las pastelerías, heladerías y panaderías de la Romaña y tuve oportunidad de encontrar unos excelentes profesionales con quienes todavía mantengo contacto.

En 2012 decido dedicarme a tiempo completo a desarrollar la actividad de asesoramiento y enseñanza, lo es lo que en el fondo me encanta hacer. Durante 2 años volví a enseñar en Japón donde mantengo sólidos contactos.

Desde 2010 soy docente en la empresa CAST Alimenti di Brescia y colaboro con Danilo Freguja. Con Danilo hemos inventado una serie de cursos muy particulares: experimentamos en directo productos nuevos y explicamos la química que se esconde detrás de la preparación. Lo curioso es que, de los dos, el serio soy yo, así que puedes imaginar el aire que se respira allí!

Ah, casi se me olvida: en 2012 la Academia de Chocolate Callebaut me incluyó entre sus profesores para hacer los cursos de helado de chocolate en sus sedes esparcidas por todo el mundo.

Una última consideración: cuando pienso que las “cosas dulces” no me interesaban, debo concluir con que la vida tiene un gran sentido del humor.

¡Buen Helado a todos!

PD: si te interesa venir a uno de mis cursos, por favor deja en casa la tristeza y el mal humor, y trae en su lugar una maleta de alegría y nos divertiremos mientras conoces el helado desde un nuevo punto de vista, el químico.

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